ZONA: La Patacona, Alboraia (València)
ARQUITECTURA: Rafa Vidal · ARQCOM Arquitectura
FOTOGRAFÍA: MAYTE PIERA FOTO
Rehabilitar para seguir formando parte del paisaje
Hay edificios cuya mayor virtud no reside en transformarse por completo, sino en conservar aquello que los ha convertido en parte de la memoria de un lugar. En esta intervención situada en La Patacona, el objetivo no era únicamente rehabilitar un inmueble existente, sino devolverle una nueva vida compatible con su historia, respetando su identidad arquitectónica y adaptándolo a las necesidades actuales.
El proyecto debía responder, además, a las exigencias derivadas de la protección patrimonial del edificio y al cumplimiento de la normativa de la administración pública. La actuación se planteó desde el respeto hacia los elementos que definían su carácter, preservando su esencia mientras se incorporaban nuevos usos capaces de garantizar su continuidad.
El resultado integra un restaurante abierto al entorno y un pequeño alojamiento turístico. Dos actividades diferentes que conviven de manera natural dentro de una arquitectura recuperada para el presente, aportando funcionalidad al inmueble sin desvincularlo de su pasado.
Durante la ejecución, el equipo de ZAR Obras y Servicios trabajó con especial atención en la integración de las nuevas soluciones constructivas dentro de la edificación original. Cada intervención se planteó como un diálogo con la preexistencia, manteniendo las carpinterías, las proporciones, los ritmos de fachada y los espacios singulares siempre que las condiciones técnicas lo permitían.
Al mismo tiempo, las nuevas instalaciones, los sistemas de climatización y los acabados se incorporaron con la discreción necesaria para mejorar el confort y la funcionalidad de los espacios sin alterar la lectura arquitectónica del conjunto.
Los interiores reflejan esta misma filosofía. La entrada de luz natural, la elección de materiales, la sobriedad de los acabados y la recuperación de elementos existentes construyen una atmósfera serena y equilibrada. En ella, lo nuevo y lo antiguo no compiten, sino que se complementan para ofrecer una experiencia contemporánea profundamente vinculada al carácter mediterráneo del edificio y de su entorno.
Esta rehabilitación demuestra que construir también significa saber conservar: comprender el valor de lo existente, intervenir con sensibilidad y precisión, y permitir que la arquitectura continúe contando su historia desde una nueva etapa.
